Ya iba a cumplir mis trece años y habían aparecido mis primeros versos en un diario titulado El Termómetro, que publicaba en la ciudad de Rivas, el historiador y hombre político José Dolores Gómez. No he olvidado la primera estrofa de estos versos de primerizo, rimados en ocasión de la muerte del padre de un amigo. Ellos serían ruborizantes si no los amparase la intención de la inocencia:
Primer POEMA DE Rubén Darío (13 AÑOS)
Una lágrima
Brilla como el firmamento
la existencia del mortal,
sin que las nubes del mal
la empañen de sufrimiento:
se desliza
como embalsamada brisa,
cual de la flor el aliento,
en alas del blando viento,
pero vienen impetuosas
las olas de los pesares,
y la sumergen en mares
de nieblas espantosas.
¡Y cuánto, cuánto sentimos
cuando extinguido miramos
al ser que más adoramos
por el que al mundo venimos!
¡En el alma
ya no anida dulce calma!
Brotan llanto nuestros ojos…
Por doquiera, solo abrojos…
¡Y en lúgubre confusión,
en pesares y aflicciones,
sentimos hechos girones
nuestro pobre corazón!
Murió tu padre, ¡es verdad!
¿Lo lloras?… ¡Tienes razón!
Pero ten resignación,
que existe una eternidad
do no hay penas,
y en un lecho de azucenas
moran los justos gozando
sus venturanzas cantando;
y allí viven inmortales
en deleites y alegrías,
oyendo las armonías
de las liras celestiales.
¿Qué es este mundo? ¡Tristeza!
¿Y qué es aquel? ¡Dicha y gloria!
¡Aquí, terrenal escoria!
¡Allá, poesía, belleza,
blancas nubes;
y mil aéreos querubes
con aureola en la frente
cantan al Omnipotente,
y con guirnaldas hermosas
y en nubecillas de espumas,
van coronados de plumas,
de claveles y de rosas!
El hombre, ser afligido,
viene aquí sólo a llorar;
viene aquí sólo a llorar;
más su destino es tornar
a su “Paraíso perdido”.
El camino que le ha trazado el destino
y siempre contempla absorto,
¡es, amigo, corto, corto!
Él es alondra que vuela
de su nido muy distante;
que pasa su vida errante
cual en los mares la estela.
Por eso, pues, ese llanto,
que ahora miro en tus ojos,
sécalo presto, y de hinojos
al Eterno eleva un canto;
que en el cielo
pide para ti un consuelo,
con tu piadoso fervor,
tu padre y tu bienhechor.
¡No llores, amigo, no,
que goza en el infinito
el generoso proscrito
que la existencia te dio! (2)
Murió tu padre, es verdad,
lo lloras, tienes razón;
pero ten resignación
que existe una eternidad
do no hay penas…
Y en un trozo de azucena
moran los justos cantando…
Gemini ha dicho
¡Qué joya de la literatura nicaragüense acabas de compartir! Es fascinante leer "Una lágrima", uno de los primeros escritos del gran Rubén Darío, redactado alrededor de 1880 cuando apenas era un niño de 13 años.
(Nota: Si con "De texto a vos" te referías a "De texto a voz" para generar un audio, te comento que en este chat solo puedo comunicarme por escrito. Sin embargo, puedes usar la herramienta de "Lectura en voz alta" o "Escuchar" de tu dispositivo para oír la musicalidad de estos versos).
Aquí te comparto un breve análisis sobre esta obra temprana del Príncipe de las Letras Castellanas:
📖 Contexto y Significado
El Propósito: El poema es una elegía (un poema de lamento y luto) dirigida a consolar a un amigo que acaba de perder a su padre.
Contraste entre dos mundos: Darío construye el poema contrastando dos realidades. Por un lado, la vida terrenal, llena de "pesares", "llanto" y "abrojos". Por el otro, la eternidad ("Dicha y gloria"), un paraíso donde el padre ahora descansa entre querubes, liras celestiales y lechos de azucenas.
El Mensaje: A pesar de validar el profundo dolor de su amigo ("Murió tu padre, ¡es verdad! / ¿Lo lloras?… ¡Tienes razón!"), el mensaje central es de consuelo, pidiendo resignación y esperanza en que el padre ahora goza en el infinito.
✍️ El Estilo del Joven Darío
A sus 13 años, el talento innato del poeta ya era innegable. En este texto podemos notar:
Musicalidad temprana: Aunque todavía faltaba para que creara el movimiento Modernista que revolucionaría la poesía en español, ya mostraba un dominio excelente del ritmo. Utiliza versos ágiles, principalmente octosílabos (de ocho sílabas), que le dan un tono de rezo o canción.
Influencias Clásicas y Religiosas: El uso de imágenes como el "Paraíso perdido", el "Omnipotente", las "aureolas" y las "liras celestiales" muestra la fuerte influencia de su educación y las lecturas clásicas de su juventud en Nicaragua.
Un pequeño detalle: Notarás que al final de tu texto se repiten algunos versos ("Murió tu padre, es verdad..."). Esto suele pasar a menudo al copiar poemas de ciertas páginas web, donde se duplican fragmentos como si fueran un estribillo final. El poema original suele terminar con la estrofa: "¡No llores, amigo, no / que goza en el infinito / el generoso proscrito / que la existencia te dio!".
¿Te gustaría que analicemos qué figuras literarias específicas usó Darío en esta obra, o preferirías que exploremos un poco más sobre cómo era la vida del joven poeta en esos años?
Gemini ha dicho
¡Perfecto! Como tu respuesta fue un "Sí", te compartiré un resumen de ambas cosas para tener la imagen completa: el ingenio que mostró en el poema y el fascinante contexto de su vida en esa etapa.
🔍 Figuras Literarias en "Una lágrima"
A pesar de su corta edad, Darío ya utilizaba con mucha naturalidad las herramientas clásicas de la poesía para transmitir emociones profundas:
Símil (o Comparación): Es muy notorio al principio del poema para describir lo frágil y bella que es la vida antes de la tragedia.
Metáfora: Transforma el dolor y la vida en imágenes de la naturaleza.
Ejemplo 1: Las "olas de los pesares" y los "mares de nieblas espantosas" representan cómo la tristeza ahoga y desorienta a la persona que pierde a un ser querido.
Ejemplo 2: "Él es alondra que vuela / de su nido muy distante". Aquí compara al ser humano con un ave errante y frágil.
Antítesis (Contraste): Contrapone violentamente la vida en la tierra con la vida en el cielo para dar consuelo.
👦 El contexto: La vida del "Niño Poeta" (1880)
Para entender cómo un niño de 13 años podía escribir sobre la muerte con tanta profundidad, hay que conocer un poco de su entorno en esa época:
El "Niño Poeta" de León: A esa edad, a Rubén (cuyo nombre real era Félix Rubén García Sarmiento) ya se le conocía en todo León y otras partes de Nicaragua como el "niño poeta". De hecho, a los 13 años (en 1880) publicó sus primeros versos en un periódico local llamado La Verdad.
Lector empedernido: ¿De dónde sacó tanto vocabulario ("querubes", "abrojos", "liras")? Rubén se crio con sus tíos abuelos (tras la separación de sus padres). Su tío adoptivo, el coronel Félix Ramírez, falleció cuando Rubén era niño. Tras esta muerte, Rubén tuvo acceso a los libros del coronel y a otras bibliotecas de León, devorando a los clásicos españoles (Cervantes, Quevedo, Garcilaso) desde los 10 años. ¡Su educación literaria fue muy adelantada!
Contacto cercano con la muerte: Como mencioné, él mismo perdió a su figura paterna (el coronel Ramírez) cuando era muy niño. Por lo tanto, el consuelo que le ofrece a su amigo en "Una lágrima" probablemente nacía de su propia experiencia con el luto familiar.
Este niño prodigio que escribía elegías a los 13 años estaba a solo ocho años de publicar Azul... (1888) en Chile, el libro que cambiaría la literatura en español para siempre.
¿Te gustaría que busquemos algún otro poema famoso de su primera etapa, o preferirías saber cómo fue que este "niño poeta" nicaragüense logró llegar hasta Chile para publicar Azul...?
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